De rodillas ante los banqueros: Ben Bernanke y su visión pesimista del mercado inmobiliario

Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, ha vuelto a hacer de las suyas en una conferencia de banqueros en Orlando, realizando una de las tareas que mejor sabe hacer: inyectar miedo y desconcierto en los mercados financieros.
La cuestión iba por el lado de las hipotecas y el mercado inmobiliario. La crisis de las subprimes dejó al mercado hecho un campo de batalla. Mientras que el riesgo de impagos aumenta, las tasas de interés variables se disparan por las nubes, incrementando las cuotas que deben afrontar los deudores hipotecarios por una propiedad que ve decaer día a día su valor.
Como bien señala Bernanke, cuotas excesivamente altas y valores de las propiedades por los suelos no son buenos compañeros, pues generan un fenómeno masivo de incumplimiento. Entendamos a la gente, de seguir así, terminaría pagando más de veinte veces el valor real de sus bienes.
Los pronósticos de Bernanke fueron contundentes: si no se hace nada al respecto por parte de los bancos y los inversionistas que poseen los títulos de deuda, la gente seguirá dejando de pagar, los riesgos serán cada vez mayores y los tipos de interés variables continuarán en aumento, generando un círculo vicioso que hará colapsar por completo el mercado inmobiliario estadounidense, en donde los valores seguirán disminuyendo como consecuencia de la necesidad creciente de los propietarios de deshacerse de sus propiedades y de la poca cantidad de personas dispuestas a comprar activos inmobiliarios.
La salida que encuentra Bernanke es la condonación de deuda a gran escala por parte de la banca hipotecaria. Una reducción del componente fijo de las cuotas pondría freno a este devastador círculo vicioso, evitando impagos y embargos cuyas consecuencias deprimirían aún más a una economía que camina sobre la cuerda floja.
Al gobierno se le están acabando los recursos para hacer frente a esta situación. El paquete de medidas fiscales que puso en marcha la administración central genera demasiado escepticismo entre los agentes como para que pueda favorecer de forma inmediata a la economía en su conjunto. El fuego aún se sigue expandiendo y no parece haber baldazo de agua capaz de contenerlo. Para colmo, el sector privado no logra organizarse para emprender acciones conjuntas de carácter efectivo.
Así es, el discurso de Bernanke es coherente, pero como siempre, tardío y desalentador.
Vía | Finanzas.com
Tags: Ben Bernanke, Crisis, Crisis hipotecaria, Economia Politica, hipotecas, mercado inmobiliario, Politica Economica
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