La otra cara de la inflación: Los precios de los alimentos y sus efectos sobre el hambre y la pobreza

El incremento en los precios de los alimentos básicos no es un fenómeno local que afecta a determinados países, sino un flagelo que acecha a cada uno de los países del mundo de una manera distinta. Cuando de inflación se trata, los más perjudicados son los países donde las condiciones de pobreza alcanzan niveles extremos, aquellos que dependen de las ayudas internacionales.
La directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Josette Sheeran, lanzó duras declaraciones que ponen en duda la eficacia del Programa para afrontar los niveles actuales de inflación en materia alimenticia.
Algunos precios se dispararon en un 40% durante el 2007. Una creciente demanda incentivó un alza de precios que no se espera que amaine hasta el año 2010. El espectacular crecimiento de economías emergentes como China e India y el monumental incremento de la producción de biocombustibles, son dos de los principales fenómenos responsables del alza en el precio de los alimentos básicos.
El Programa Mundial de Alimentos necesita este año de US$ 375 millones adicionales si quiere continuar brindando la ayuda internacional conforme a lo planificado. Mientras que en el 2007, el nivel de reservas permitía cubrir 169 días de entregas de emergencia, hoy solamente alcanza para unos 53 días.
Como siempre, los más hambrientos serán los más perjudicados. Países como Zimbabwe, Eritrea, Haití, Gambia, Tayikistán, Togo, Chad, Benin, Yibuti, Camerún, Burma, Níger, Senegal, Yemen y Cuba verán repercusiones directas que afectarán la calidad de vida de las poblaciones que viven en situación de extrema miseria.
Las repercusiones ya empiezan a sentirse. En Afganistán, el aumento en el precio del trigo de un 60% en el transcurso del 2007 impide que 2,5 millones de personas accedan a él, mientras que en Bangladesh, el arroz se disparó en un 70%. En el Salvador, desde hace un año y medio, las comunidades rurales han reducido a la mitad la cantidad de comida adquirida, con gravísimas repercusiones a nivel nutricional en una dieta de por sí marginal.
La pobreza y la marginalidad siguen azotando al mundo entero, mientras las grandes autoridades concentran sus energías en el resguardo de sus enormes riquezas y en el velar por los intereses de sus propios votantes, hay quien reclama un nuevo concepto de solidaridad a nivel internacional y las lágrimas se deslizan desde los rostros curtidos a los vientres hinchados de los hombres y mujeres sin voces ni esperanzas.
Vía | BBC Mundo
Tags: Alimentos Basicos, Analisis economico, Desigualdad, Hambre, inflacion, pobreza, Precios del Trigo
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