Sentimientos encontrados: La reforma del Fondo Monetario nos deja con gusto a poco

Un aire renovador se respira dentro del Fondo Monetario Internacional. Para algunos se trata de un fuerte viento que altera todo lo que toca, mientras que para otros, no es más que una leve brisa que acaricia las viejas estructuras de tradición y poder.
Lo cierto es que fue aceptada hoy por amplia mayoría una reforma en el sistema de votación que otorga más peso a los países emergentes y en desarrollo, atenuando el desequilibrio de poder que concede a Europa y Estados Unidos el control sobre el organismo multilateral de crédito.
Se trata de una reforma histórica en la que los países desarrollados cederán 1,6 puntos porcentuales de la votación a los países en desarrollo. De esta manera, el hemisferio norte mantendría el 57,9% de los votos (frente a su anterior 59,5%) y los países del sur el restante 42,1% (frente al tradicional 40,5%).
Sin embargo, por más histórica que sea, la reforma deja con gusto a poco a los representantes de los países emergentes que no ven su crecimiento acompasado con su representación internacional. Tal es el caso de China, India, Corea del Sur, México y Brasil. Aún así, estos países votaron a favor de la propuesta, pues luego de dos años de negociación, era aceptar las migajas de una reforma o conformarse con nada.
Por otra parte, existe un segundo grupo de países que decididamente no apoyó la iniciativa por considerar que la reforma no sólo producía una mejora marginal en la representación de los países del tercer mundo, sino que eso era a costa de un reparto inequitativo de la pérdida de representatividad. Mientras que Egipto, Irán, Arabia Saudí y Rusia verán reducido su poder de voto, países pequeños de Europa como Luxemburgo ganarán una mayor influencia.
No me malinterpreten, no estoy en contra de la reforma. Se trata de un paso de esencial importancia hacia el reparto equitativo del poder en los organismos internacionales, sin embargo, un paso más que insuficiente para lograr la permanencia del Fondo Monetario Internacional.
Si el organismo piensa ganar legitimidad, relevancia y una mínima presencia a nivel internacional, esta reforma no sólo es insuficiente, sino también decepcionante para los que creemos que la institución puede renovarse, puede crecer, democratizarse y convertirse en un verdadero apoyo para las economías en desarrollo, un objetivo que siempre estuvo presente en los estatutos pero jamás pudo verse realizado.
Tags: Analisis Politico, Fondo Monetario Internacional, Reformas, Relaciones Internacionales
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