El Comercio Justo: Una alternativa para los más necesitados

El Comercio Justo es una de las formas más difundidas de economía alternativa, esto es, proyectos de pequeña escala que se orientan al desarrollo de comunidades de escaso tamaño y bajos recursos, con carácter sustentable tanto en materia económica como ambiental.
El proyecto nace en 1964, cuando en el seno de una Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo, un conjunto de productores de países subdesarrollados elevó sus reclamos al mundo. Su consigna era sencilla: “Trade, not Aid” (“Comercio, no ayuda”). Lo que quiere decir, precios justos que permitan cubrir tanto sus costos de producción como sus necesidades primarias.
Organizaciones no gubernamentales de Holanda e Inglaterra respondieron al llamado y comenzaron a comercializar los productos importados de ciertos grupos de productores del Tercer Mundo con una relación de precios más justa, eliminando intermediarios innecesarios.
El emprendimiento obtuvo tal aceptación que en el año 2005 se crea la Asociación del Sello de Productos de Comercio Justo, con el apoyo de Naciones Unidas y de la Organización Mundial de Comercio, reuniendo y certificando a 21 organizaciones de Comercio Justo en Europa, Japón, Norteamérica y Oceanía.
Los consumidores de los países desarrollados, cuando compran un producto con el sello Comercio Justo saben que fue producido por un grupo de trabajadores de un país subdesarrollado donde cada uno de los miembros obtuvo una retribución digna en condiciones laborales adecuadas, produciendo con un estándar de calidad por encima de la media, y en cuya elaboración no se ha infringido daño alguno al medio ambiente.
Uno de los casos que más ha trascendido ha sido el de la cooperativa cafetalera Café Justo en México. A finales de los ’90, los productores vieron derrumbarse los precios del café por un superávit en el suministro mundial, resultando en consecuencias atroces para los hogares que vivían gracias a los frutos de su producción.
En el año 2002, con precios internacionales más favorables, un grupo de humildes productores del pueblo Salvador Urbina en el estado de Chiapas, ayudados por un sacerdote y un ex gerente de fábrica, dieron forma a Café Justo, con la idea de industrializar una producción agrícola de escaso valor agregado.
Financiados en sus inicios mediante un préstamo de US$ 20.000 por parte de la Iglesia local, hoy Café Justo exporta a los Estados Unidos unos 21.340 kilogramos de producción, unos US$ 367.000 que permitieron no sólo sostener a 40 familias, sino también, construir una planta procesadora y una purificadora de agua para el humilde pueblo de Salvador Urbina.
Más Información | CNN Expansión | Fair Trade
Tags: comercio internacional, Comercio Justo, Desigualdad, Economia Mexicana, pobreza
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